“ Y el patron de la nave se le acerco y le dijo: ¿Qué tienes, dormilon?” Jonás 1:6
Investigando de muchas maneras y indagando las escrituras nuevamente me tope con un personaje muy particular que desde niña he escuchado hablar en campamentos, en las clases de escuelas dominicales, en libros, ¡y que hoy tambien me toca enseñarlo a los niños!; y he aprendido muchas cosas sobre el, pero que hoy me dejo un mensaje diferente y que quiero compartirlo con vos.
Jonás, ¡el desobediente Jonás! Cuánto hemos escuchado de él a lo largo de nuestra vida, y cuanto perdió por no hacer simplemente lo que el Señor le pedía.
Dios le había encomendado llegar a Nínive porque su maldad era grande, y JONAS TENIA LA TAREA DE ANUNCIAR EL MENSAJE DE DIOS.
¿Y que creen que hizo Jonás? Huyo, lejos, muy lejos, se desvió del pedido que Dios le había encomendado y partió a Tarsis (el lugar mas lejos que habia de Nínive); tal vez él pensaba que allí Dios no lo encontraría ¡y cuan equivocado que estaba Jonás!
Pero no quiero detenerme en la desobediencia del mismo, quiero detenerme en algo que me llamo sumamente la atención: ¡Jonás dormía! ¡Sí! ¡Dormía!
El estaba con gente extraña, personas que jamás había visto, nadie lo reconocía, y el quedo allí en la barca, tranquilo, en paz, con su alma, descansando, durmiendo.
La tempestad afuera hacía temblar a los tripulantes, más Jonás, DORMIA.
Y ese es mi pensamiento, para mí, y para vos también…
Fuera de tu casa, en tu trabajo, en tu lugar de estudio, en tu hogar mismo, ¡Hay una gran tempestad! Gente perdida, desorientada, vacía, que no conoce a Dios y esta lejos de Él.
Y mi pregunta es: ¿Duermes Jonás? ¿Estas inmóvil frente a las necesidades de las personas, estas ajeno/a hacia aquellos que gritan por una vida diferente y por alguien que les ayude a mirar hacia arriba para volver a Dios?
¡¿DUERMES?!
Mira, no sé cual sea tu situación, capas que estas esperando muy comodo/a sentado/a que Dios baje de una nueve y te diga lo que tienes que hacer; si es asi dejame decirte amigo y amiga que estás leyendo este mensaje, que Dios, tu Padre, quien te creo y planeo un plan perfecto para tu vida, te dice: ¡Despierta tú que duermes! ¡Si!
Muchas veces por temor a los “Nínives” de nuestros días, nos acomodamos en la barca del día y dejamos que nuestro trabajo quede archivado, durmiendo, como nosotros.
Es el deseo de mi corazón, que ya no seas "UN JONÁS DORMILON" si no que hoy te apropies de este mensaje, que dejes de dormir, tienes un potencial increíble pues eres hijo/a del Rey y te ha regalo dones, talentos que debes usar para glorificar a aquel que DIO LA VIDA POR TI.
No tengas miedo de aquel lugar, porque Si Él manda, te dará todo lo que necesitas para poder enfrentar todo lo que acontezca en tu viaje, El no te dejara ni te desamparara, ¡No lo olvides!

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